Concepto de injuria y calumnia. – Buelvas & Melo Abogados Asociados

Su Firma de Confianza

Contáctenos 24/7

Su carrito actualmente está vacío.
MENU
Concepto de injuria y calumnia. - Buelvas & Melo Abogados Asociados

Concepto de injuria y calumnia.

Injuria y Calumnia: Explorando los Delitos contra la Reputación y Honor.

En sentencia SP11143-2016, con radicación 42706, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia tuvo la oportunidad de pronunciarse sobre la naturaleza de los delitos de injuria y calumnia, al igual que el punible de imputaciones entre litigantes. Acogiendo el concepto de injuria y calumnia que la Corte Constitucional preciso en la sentencia C-417/09, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia dijo que: “La injuria y la calumnia son delitos que atentan contra el bien jurídico de la integridad moral. Imputar hechos delictivos falsos concretos, a sabiendas de que no son ciertos, es calumniar, mientras que hacer imputaciones o afirmaciones deshonrosas indeterminadas, o enrostrar condiciones de inferioridad, aunque sean verdaderas, es injuriar” (Negrillas y cursiva fuera del original).

¿Tiene alguna inquietud acerca del delito de Injuria y Calumnia? Nuestros abogados de Buelvas y Melo Abogados le pueden ayudar.

Contacto de Buelvas y Mello Abogados

De cara al concepto de integridad moral, la corte recordó lo ya establecido en CSJ AP, 14 jul. 1998. Rad. 10793 y CSJ AP, 18 dic. 2001. Rad. 17120, es decir, “El derecho fundamental a la integridad moral es “inherente a la persona misma en tanto el hombre es el valor supremo de la Nación constituida como Estado. Su protección se funda en el respeto a la dignidad humana cualidad intangible del ser humano y por tanto no susceptible de ser desplazada por otros valores o principios”, perspectiva desde la cual el honor y la honra, constituyen “el contenido fundamental de la integridad moral y son componente innato, absoluto, inmutable, irrenunciable, inalienable, indisponible y extrapatrimonial del derecho subjetivo privado, a ser respetado frente a las agresiones ilegítimas de los demás”.

En cuanto al momento de la consumación de ambas conductas, la Corte estableció lo siguiente: “Ambos delitos son de mera conducta, pues basta para su consumación la expresión de las locuciones injuriosas o calumniosas, divulgadas por cualquier medio al titular del bien jurídico de la integridad moral, a varias personas, o al público en general”. (negrillas y cursiva fuera del original)

En relación con el tipo subjetivo que integra ambos comportamientos la Sala dijo lo siguiente: “También son dolosos, por requerir que el autor, con conocimiento y voluntad, impute a otra persona determinada o determinable el comportamiento deshonroso (injuria) o la conducta típica falsa (calumnia)”.

En cuanto a los presupuestos de la calumnia, la Corporación se pronunció de la siguiente manera: “La Corte ha señalado que la calumnia supone: (i) Imputación de una conducta típica, (ii) Atribución a una persona determinada o determinable, (iii) Conocimiento o conciencia del autor acerca de la falsedad del comportamiento imputado y (iv) Que el suceso delictuoso falso imputado sea claro, concreto, circunstanciado y categórico, no surgido de suposiciones de quien se siente aludido con una manifestación generalizada. Ahora, que la imputación delictiva falsa sea circunstanciada, no puede entenderse como una expresión al detalle y pormenorizada de la conducta, pues esa sería una exigencia ajena al tipo penal; basta con que se entienda a qué acción u omisión delictiva se refiere y cuál es su contexto. Por ejemplo, si conocida la muerte violenta de X a manos de sicarios, Y afirma falsamente de manera pública que “Z fue el determinador del crimen de X”, tal expresión resulta calumniosa, no injuriosa, por imputar falsamente a alguien determinado la participación en un específico delito de homicidio”.

Por otro lado, la Sala examinó brevemente las imputaciones de litigantes, las cuales se encuentran consagradas en el artículo 228 del código penal, en efecto, se presentará este supuesto cuando: “Hay injurias entre litigantes, cuando en los escritos, discursos o informes producidos ante los tribunales y no dados por sus autores a la publicidad, para herir la autoestima del otro se le dice, por ejemplo, bruto, ignorante, orate, perturbado, demente, lunático, o bien, ventajoso, torticero, irregular, tramposo, desleal, pícaro, etc., caso en el cual tiene lugar la indemnidad contenida en el artículo 228 del Código Penal, sin perjuicio de “las correcciones y acciones disciplinarias correspondientes”. Corte Suprema de Justicia. SP11143-2016(42706). M.P. Luis Antonio Hernández Barbosa




Post Comment

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados

Search

Recent Post