Distinción entre el dolo eventual y la culpa con representación. – Buelvas & Melo Abogados Asociados

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Distinción entre el dolo eventual y la culpa con representación. - Buelvas & Melo Abogados Asociados

Distinción entre el dolo eventual y la culpa con representación.

Definición de Dolo Eventual y Culpa con Representación

De acuerdo con el artículo 22 del Código Penal, la conducta es dolosa cuando «la realización de la infracción penal ha sido prevista como probable y su no producción se deja librada al azar». Ese precepto consagra el denominado dolo eventual, que, entonces, se integra por dos elementos; por un lado, la previsión de la infracción penal como probable y, por otro, la indiferencia respecto de su realización. Por su parte, el artículo 23 ibídem define dos supuestos de delito culposo; el primero, correspondiente a la llamada culpa sin representación, que se configura cuando el resultado típico se materializa por una infracción al deber objetivo de cuidado del agente, quien, no obstante ser aquél previsible, no se lo representa mentalmente como posible. El segundo – la denominada culpa con representación - en la cual el agente, habiendo previsto la configuración de un resultado típico, sigue adelante con el curso comportamental negligente porque confía (equivocadamente) en poder evitarlo. Como se ve, el dolo eventual y la segunda modalidad de culpa tienen en común la representación del resultado en la órbita cognoscitiva del agente y se distinguen fundamentalmente porque mientras aquél, en el dolo eventual, permanece apático respecto de su ocurrencia – le da igual si sucede o no, aun cuando sabe que su acaecimiento es probable -, en la culpa con representación obra confiado en que no sucederá porque podrá evitarlo, pero al final falla en ese cometido. (Negrillas y cursiva fuera del original).

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Reiteración del criterio dominante de la Sala.

Así, al margen de la postura doctrinal o conceptual que se asuma para distinguir el dolo eventual de la culpa con representación en el ámbito de la adjudicación judicial (Teorías del consentimiento, sentimiento o probabilidad; la Sala, en particular, se ha inclinado por esta última, poniendo énfasis en el elemento cognitivo para distinguir una y otra modalidad conductual (CSJ SP, 15 sep. 2004, rad. 20560; CSJ SP, 25 ago. 2010, rad. 32964; CSJ SP, 9 may. 2018, rad. 45889; CSJ SP, 12 abr. 2014, rad. 36312; CSJ SP, 9 may. 2018, rad. 46263). Lo irrebatible es que un mismo comportamiento no puede identificarse simultáneamente como doloso y culposo (al menos no sin incurrir en una ostensible violación de los principios lógicos de identidad y contradicción), pues unos y otros, no obstante revestir algunas similitudes, corresponden a modalidades conductuales distintas y mutuamente excluyentes. (Negrillas y cursiva fuera del original).

De la prueba del dolo y la culpa.

Los elementos constitutivos del dolo y la culpa, en tanto atañen a procesos mentales internos cognoscitivos y/o volitivos, rara vez aparecen probados directamente y por lo general, entonces, se deducen indiciariamente de las circunstancias fácticas objetivas acreditadas en la actuación. Corte Suprema de Justicia. SP714-2020(49750). M. P. José Francisco Acuña Vizcaya.




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